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DIY

Kokedama Workshop por Cassú

3 diciembre, 2018

El fin de semana pasado me volví a llenar las manos de tierra, como cuando estaba pequeño, pero esta vez no para hacer tortas de lodo y menos para hacerle montañitas a las hormigas, sino para aprender una técnica japonesa llamada Kokedama. ¿Kokewhaaaaat?, KO KE DA MA, que en español simple y básico se traduce a: “esfera del dragón” hahaha mentira, significa “bolas de musgo” y que tiene más de 500 años de antigüedad.

Está técnica no es una bolita de musgo común, sino una que te permite llevar un pedacito de naturaleza y llenar de verde a tu cuarto, sala e incluso a los espacios más mehh de tu oficina. Y lo mejor, si no sos tan comprometido/a jeje, es que requiere de cuidado medio, así vas a poder dejar a un lado las flores de papel y los cactus de plástico de todo por un dólar.

A simple vista, se ve como una planta metida en un coco (pero no lo es) y más allá de lo visualmente exótico, el proceso que hay detrás de su elaboración es lo que más me llamó la atención.

El proceso (resumido), porque este proyecto DIY hasta me hizo sudar:

  • Empezamos por revolver la tierra y otros componentes para lograr la textura deseada, amasamos hasta que la mezcla estuvo uniforme y empezamos a darle la famosa forma de esfera. Lograr la forma perfecta es medio complicado, pero es posible, solo hay que tener paciencia y (muuuucha) agilidad.
  • Una vez que ya tuvimos “la esfera de tierra”, colocamos las raíces de la planta en un hueco dentro de la misma, en el caso del taller se escogió una pariente cercana a la “lengua de suegra” en versión mini.
  • Recubrimos el exterior de la “bola” con una capa de musgo y luego empezamos con el hilado. Si, la parte externa de las kokedamas de Cassú se caracteriza por una trama hilada que la hace parecer una bola de estambre e hilar requiere de aún más paciencia (más si sos un freak del orden y la simetría).
  • Terminado el hilado, se anuda y se cortan las hojitas de musgo que sobresalen.
  • DONEEE!, lista la kokedama, solo queda colocarla en el trípode metálico y ponerla en un espacio abierto donde pueda ver el cielo y le dé el resplandor.

Estemos claros que el paso a paso anterior solo te da una idea básica del taller, para que tu kokedama te quede nítida no hay nada mejor que recibir la asesoría 101 de los expertos, poner las manos sobre “la masa” y recibir los best kept secrets para hacer crecer tu colección de plantitas en tu jardín u oficina.

So, te recomiendo estar súper pendiente de las redes sociales de Cassú para darte cuenta de sus próximos talleres y tomarte un momentito para reconectar con la naturaleza, ensuciarte y darle espacio a este DIY. Btw…si estás interesado en hacer un taller de kokedamas como bonding time con tus coworkers, en el bridal shower o en la fiesta de cumpleaños de tus sobrinos/as, ¡escribiles ya mismo!

Galería

Imágenes cortesía de Cassú.

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